“Cuando alguien puede decir de sus estados y acciones: “Ése soy yo, así actúo yo”, puede identificarse con ellos por difícil que le resulte hacerlo, y responsabilizarse de unos y otros pese a sus intentos por evadirse de toda responsabilidad. No obstante, es preciso reconocer que no hay nada que resulte tan difícil de soportar como uno mismo. (“Buscabas la carga más pesada, y te encontraste a ti mismo”, decía Nietzsche.) Pero incluso este logro, el más difícil de todos, se vuelve posible cuando uno es capaz de diferenciarse de los contenidos inconscientes. El introvertido descubre esos contenidos dentro de sí mismo; el extravertido, en su proyección sobre el objeto humano. En ambos casos los contenidos inconscientes suscitan ofuscadas ilusiones por las que nosotros mismos y las relaciones con nuestros semejantes se falsean y se tornan irreales. Por estos motivos, la individuación es indispensable para ciertas personas, y ello no sólo como una necesidad terapéutica, sino como un elevado ideal, como una idea de lo mejor que uno puede hacer. No me está permitido pasar por alto que éste es a la vez el primitivo ideal cristiano del Reino de Dios, el cual “está dentro de vosotros”. La idea que subyace a este ideal no es otra que la de que el recto obrar nace en la recta reflexión y que no hay curación ni mejora para el mundo que no haya empezado en el individuo mismo. Quien viva de la caridad o propinando sablazos a sus semejantes, jamás solucionará la cuestión social, por decirlo drásticamente.” JUNG, C.G. Dos escritos sobre psicología analítica. Obras Compelas. Volumen 7 Editorial Trotta, Madrid, 2.007, páginas 250-251.
Esta reflexión del eminente psicólogo y psiquiatra suizo, nos plantean la eterna disyuntiva: “Amor-Odio; Dentro-Fuera; Arriba-Abajo; Bien-Mal (los buenos y los malos); Consciente-Inconsciente; Oriente-Occidente; Yo-Tu; Yin-Yang; Etc.…”
Se trata de una especie de “estado bipolar” en el que siempre nos vemos obligados a optar, a veces sin darnos cuenta, por uno u otro camino, por uno u otro juicio, por una u otra perspectiva. También podríamos decir que, esa misma reflexión, nos plantea la muy transcendente problemática sobre dónde ubicamos la denominada “cuestión social”.
Pues bien, hace algún tiempo, en el curso de un taller sobre resolución pacífica de conflictos, se abordó la “cuestión” relativa al “conflicto” y mi compañera Lucía, recurrió a las acepciones del diccionario de la RAE., que son un buen ejemplo de ese bipolarismo al que nos referíamos anteriormente. Vamos a reproducirlas:
“Conflicto.
(Del lat. conflictus).
1. m. Combate, lucha, pelea. U. t. en sent. fig.
3. m. Apuro, situación desgraciada y de difícil salida.
4. m. Problema, cuestión, materia de discusión.
5. m. Psicol. Coexistencia de tendencias contradictorias en el individuo, capaces de generar angustia y trastornos neuróticos.
6. m. desus. Momento en que la batalla es más dura y violenta.
1. m. En las relaciones laborales, el que enfrenta a representantes de los trabajadores y a los empresarios.”
Lo cierto es que, una de las “cuestiones” que hace bastante tiempo ha quedado resuelta es que, el “conflicto” es algo “inevitable”, de modo que los términos del debate han sido reconducidos al diálogo sobre cómo desarrollar ámbitos positivos para convertir algo inevitable en constructivo. A la vista está que, desde el paradigma_diccionario de la RAE., no sería posible concluir un ámbito de ese tipo.
Por las características de este breve trabajo, no obstante, vamos a considerar particularmente la acepción 5: “Coexistencia de tendencias contradictorias en el individuo, capaces de generar angustia y trastornos neuróticos.”
UN MUNDO BIPOLAR, por lo menos.-
El nuevo milenio, ya desde su inicio, ha planteado diversos retos que postulan un cambio profundo en las relaciones humanas. Del privilegio de la razón (tornado “racionalismo-materialista”) se está virando hacia una nueva concepción del Individuo como receptáculo de valores sociales solidarios que no comprometen las cualidades personales sino que las resalta. La urgencia de acompañar este cambio desde el ámbito educativo es una premisa para lograr que esa mutación, que en todo caso operará, se haga de modo pacífico.
Es muy difícil admirar al “otro”, pero al “otro” que hay en nosotros mismos.
Hay cosas que nos gustan de nosotros mismos y cosas que no. En cualquier caso somos todo eso, unas cosas y las otras. Algunas de esas cosas tienen un valor social reconocido y otras de ellas menos o incluso nada. Pero somos todas esas cosas. Aquellas que no nos gustan las proyectamos en los demás y los demás las proyectan sobre nosotros. Por ejemplo: aquella persona es una cotilla; una criticona; una…., etc.; pero cuando decimos esto, quizás estamos perdiendo de vista el aspecto positivo de todo ello. Es decir, ver en los demás ese defecto tiene que tener un reflejo positivo en nuestra propia personalidad. Así, si aquella persona es criticona, es que mi virtud es ser una persona discreta, es más, diría, no es sólo una cualidad de la persona (de nuestro personaje o rol social), sino también una virtud individual. Pensemos de este modo, y tratemos de cultivar esa virtud.
Lo que nos preocupa, o debería preocuparnos a los adultos, a todos (Padres, Profesores y políticos) es hacer felices a los chicos y fomentar SU inteligencia. Y pongo SU en mayúsculas, en negrita y subrayado, porque me refiero, más concretamente, a “LAS INTELIGENCIAS INDIVIDUALES.” Es decir, la inteligencia cuanto tiene que resolver, no sólo los problemas teóricos, sino también los problemas prácticos y esto requiere tener en cuenta no sólo LOS CONOCIMIENTOS, sino también, LOS SENTIMIENTOS.
¿Para qué?
“Para poder aumentar los recursos personales de los alumnos.”
La inteligencia práctica es un complemento necesario para la inteligencia teórica, porque esta promueve la resolución de problemas teóricos que, más pronto que tarde, se topan con la realidad práctica dónde se presentan otros sentimientos, otros intereses y otras necesidades.
Donde realmente se despliega el acto de vivir como experiencia es sobre las relaciones de todo tipo: familiares, pareja, laborales. Sabemos que los conocimientos científicos sirven para hacernos más fácil la vida. Pero lo que nos hace esa vida feliz es cuando aplicamos todos, todos los conocimientos a las relaciones desde una compentencia incosciente que siempre requiere práctica, confrontación y actitud positiva.
Cuando, pese a nuestros enormes conocimientos teóricos, no somos capaces de identificar en nosotros mismos ni en los demás las emociones y los sentimientos, nos quedamos atascados y no evolucionamos. MUESTRA CAPACIDAD DE RESOLVER CONFLICTOS CIENTÍFICOS, TEÓRICOS, está sobrada. NUESTRA CAPACIDAD PARA RESOLVER PROBLEMAS VITALES está desbordada.
Los adultos debemos dotar a los jóvenes de recursos, de herramientas útiles para gestionar ese patrimonio emocional, que es una importante fuente de energía positiva cuando se incluye en la práctica de cualquier conducta, comportamiento o actitud.
Las personas que se sienten felices son aquellas que han aprendido a poner en práctica TODO su conocimiento, en una tarea concreta y en un contexto determinado. Esto es la competencia para la vida:
CONOCIMIENTO+SENTIMIENTO

Uno de los principales retos para una nueva actividad con una nueva metodología, es hacerse comprensible y ser accesible para todos.
El coaching como actividad profesional no es una excepción. Toda actividad que tenga la pretensión de delimitar un campo propio , una filosofía propia, debe esforzarse por elaborar conceptos sencillos y útiles para su propia realización, para su propio fin.
A continuación, algunas reflexiones al respecto.
¿Qué es el Coaching?
El Coaching es una herramienta, un medio, para encontrar soluciones y no sólo las causas de los problemas. El Coaching no es un fin en sí-mismo, sino un instrumento para que las empresas, los Profesionales y las Personas, desarrollen, logren y alcancen sus propios fines, sus propios objetivos.
¿Para qué?
El proceso de Coaching permite a las empresas, profesionales y personas mejorar su rendimiento con resultados constatables. Permite estimular y generar hábitos que favorecen las conductas que han de conducir al logro de objetivos y a una superación integradora de situaciones conflictivas o retos personales (por ejemplo: Mejorar los resultados empresariales desde el componente humano directivo, ejecutivo, etc.; Mejorar la eficiencia profesional y la calidad de vida de las personas mediante la gestión de estados internos, la auto-comprensión, el aprendizaje de habilidades sociales y la adquisición de recursos cognitivos)
¿Cómo se logra eso?
La metodología del Coaching, que se desarrolla a través de una dialéctica reflexiva, constructiva, individualizada y absolutamente confidencial, promueve la auto-crítica, la auto-valoración y el auto-conocimiento con el fin de desvelar el verdadero potencial de las Empresas, los Profesionales y Personas. Esto estimula de forma natural un proceso de cambio generativo desde un entorno limitante hacia contextos de crecimiento más apropiados al “para qué”
¿Qué beneficios ofrece?
- En el ámbito empresarial crea, desarrolla y promueve hábitos directivos y de liderazgo que generan una notable mejora en el rendimiento de medios Humanos, técnicos y materiales, en un contexto propio de filosofía corporativa.
- Al Profesional, le permite mejorar y desarrollar aquellas capacidades que son necesarias para superar obstáculos que están dificultando, o impiden, el desempeño eficiente y gratificante de una actividad profesional integradora, e integrada, en un Plan Superior de Vida.
- En el plano Individual, el Coaching es un instrumento útil para gestionar de modo sencillo situaciones complejas de naturaleza personal y colectiva tales como relaciones familiares, afectivas o emocionales, estrés, etc.; Además, constituye un valioso medio para promover, complementar e integrar una filosofía de vida centrada en el crecimiento interior y el desarrollo de un entorno ecológico e integrador.
DOS REFLEXIONES METODOLÓGICAS SOBRE COACHING
“Las ramas del saber sufren una crisis de disparidad, puesto que las disciplinas se ha encargado de dividirlas para su aprehensión teórica. Mas en la práctica, el problema de los absolutos entre en juego, pues es difícil intertextualizar conceptos.”
PRIMERA REFLEXIÓN.-
El factor que transforma, un uno u otro sentido, el orden en desorden; el desorden en orden, puede ser definido como un complejo conjunto de ideas racionales, éticas o estéticas, religiosas o tradicionales.
En general, la contradicción es la mejor prueba de un equilibrio inestable. Sin embargo, la cosa se complica cuando se trata de un estado en que se “oponen” entre sí, llegando al enfrentamiento, a darse la espalda:
o La vida fragmentada
o Las ideas enfrentadas que nos procuran una vida escindida, una actitud psicológica “disociada”.
Puede afirmarse rotundamente:
“No hay una sola constatación o proposición general, de la que no haya que afirmar en seguida su contrario.”
Lo dicho, no es relativismo, sino lo contrario:
o Relativismo es ni una cosa ni la otra;
o Lo contrario es “una cosa y la otra”
Esta es la mejor hipótesis para nuestro proyecto. Algún coach de nuestra Asociación ha manejado esta acertada idea. ¡¡¡Cambiar la “o” por la “y”!!!
SEGUNDA REFLEXIÓN.-
¿Hasta dónde quieres llegar?
La pregunta establece los límites y la capacidad disponible.
¿Hasta dónde puedes llegar?
La pregunta establece la flexibilidad de una actitud y reta al ego. Aparece así el instrumento per excellence, el factor transformador: ¡¡La Imaginación!!
“Una convicción firme se demuestra en su flexibilidad y como toda verdad transcendente prospera muy bien sobre los errores admitidos.”
El límite lo establece uno mismo con sus limitaciones. Esto parece obvio, aunque signifique una cuestión muy legítima. El Ser Absolutamente Relativo. La “goma” que se adapta al volumen del legajo, al contorno del expediente personal (ideas racionales, éticas, estéticas, religiosas y tradicionales)
Porque: ultra posse nemo obligatur (nadie está obligado a hacer más de lo que es capaz)
Hablemos entonces, mejor que de capacidad, de elasticidad.
o La goma no resiste más y se rompe…
o La goma está dilatada y se siente vacía, inútil…
“La elasticidad psíquica tiene límites diversos en cada uno de nosotros y, en algún momento, esos límites son tan amplios o tan estrechos que un poco de “rigidez” o un exceso de “amplitud” acaba con la capacidad para actuar, o la capacidad para actuar no procura felicidad alguna.”
El límite está aquí y allí. En el uno y en el otro:
o El quiero debe tener en cuenta el puedo
o El puedo debe esforzarse por el quiero
Podemos y debemos hablar de los límites y de las posibilidades. En el tránsito, en el paso del querer al poder; del poder al querer; del hablar al actuar, hay que encontrar, facilitar, hay que irse con él/ella a buscar la motivación, el impulso, la energía: La acción.
En nuestra Asociación hay Profesionales, lo sé, que se han retado a sí mismos. Han tenido un sueño, y están luchando para lograrlo. Para mí, además de los conocimientos sobre filosofía, psicología, sociología, etc., ésta ha sido la enseñanza más importante porque es una “actitud” ejemplar para todos nosotros. No importa tanto el hecho en sí, como su sentido, lo que expresa como indicio para nuestra propia comprensión individual. No importa sólo quién sea ni lo que haya hecho, sino también lo ejemplificado con su actitud. Daros cuenta que no es un ejemplo de algo que nos confirma nuestra propia actitud, sino una “ejemplificación”, es decir, algo que “amplía” nuestra propia actitud. Necesitamos ejemplos y ejemplificación:
Ejemplificación: “acción o efecto de ejemplificar”
Dicho de otro modo. En el proceso de Coaching se persigue un objetivo hipostasiado por el coachee y eso siempre se debe respetar. Ahora bien, el proceso dialéctico que ofrece el Coaching siempre tiene efectos, no sólo sobre el coachee, sino también sobre el coach. Quién no esté convencido de esto y no lo tenga siempre muy presente, se expondrá a un grave riesgo: La “subjetivización”
Esto es muy delicado y requiere un estudio comprensivo de mayor calado. Por el momento, baste con decir lo siguiente:
- Mediante la subjetivización (dicho en términos de PNL.: El cruce de caminos o la síntesis de los mapas) se produce una confusión o aislamiento frente al entorno (frente al territorio real) es decir, un deterioro o inadaptabilidad con el medio social. Hemos ganado en un sitio restando de otro y esto lo podemos comprobar todos, respecto de nosotros mismos, cuando dejamos correr la imaginación y un inoportuno predicador llama a nuestra puerta, devolviéndonos a la realidad cotidiana.
El cliente busca comprensión y en una primera fase bien podría parafrasearse nuestra función con la del abogado defensor. Ahora bien, y lo dejamos aquí, “cuanto más profunda es la comprensión más aumenta su distancia respecto del conocimiento.”
Este es el mayor peligro para impedir un proceso de Coaching generativo y evolutivo:
- Aparecerá ese momento comprometido (que algunos/as denominan amor, enamoramiento, encantamiento, etc.) en el que la “comprensión” se va tan lejos que provoca la mutua asimilación de dos individuo diferentes.
- Entonces, seguirá el proceso (como un camino de rosas, o “luna de miel”) y, antes o después, llegará ese punto de “inflexión” en que una de las partes (Coach-Coachee) se verá obligado a sacrificar su propia individualidad dejándose asimilar por la otra.
- Entonces, todo se habrá perdido (o como dicen, llega el divorcio, o la luna de “hiel”) porque al sacrificar la propia individualidad se quiebra, a la vez, la propia capacidad de comprensión que se sustenta, ¡¡¡precisamente!!!, en el mantenimiento, la conservación y el respeto de la íntegra individualidad de ambos dialogantes.
Para reflexionar:
“En la Universidad de Cornell armaron un tremendo revuelo en torno de un sabio idiota capaz de multiplicar cifras de seis dígitos, o de dar casi al instante la raíz cuadrada y la raíz cúbica de número de seis y hasta ocho dígitos. Tenía además una treta célebre. Pedía a alguien que escondiera un alfiler en cualquier lugar del edificio, y luego tomaba de la mano a esa persona y caminaba con ella hasta descubrir ese lugar, mediante el solo contacto de las manos, según decía.
Mientras estaban debatiendo esto en Cornell le dije: “¿Por qué no esconden un alfiler en algún edificio? No necesitan decirme si lo hicieron en el primer piso o en el segundo, no necesitan decirme nada. Caminaremos de la mano por todo el predio universitario y encontraré el alfiler.”
Lo encontré en el segundo piso del edificio central, dentro del marco de un cuadro. Uno toma de la mano a la persona y camina junto a ella; cuando se acerca al alfiler, la persona retrae la mano levemente. Así que tan pronto yo percibí una mínima retirada de la mano al subir unos escalones, por supuesto subí la escalera completa. Al llegar arriba, otra vez sentí la tensión. ¿Hacia qué lado ir? Me dirijo hacia uno de los lados y la mano se relaja; me dirijo hacia el otro y se tensa. ¡Hay que recorrer un círculo!” MI VOZ IRÁ CONTIGO. Los cuentos didácticos de Milton H. Erickson. ROSEN, S.(compilador), Paidós terapia familiar, México, D.F., 1982, pág. 174.
Conclusión provisional: Lo dicho vale, primeramente, para uno-mismo.
José Terente-Terente
Socio-Fundador
COACHING EN SÍ-MISMO
“El verdadero estímulo para el Ser Humano no está en lo que ya sabe, sino en lo que aún desconoce.”
Queremos hacerles partícipes de un hecho muy importante para nosotros y que esperamos sea del interés de todos.
Nace la Asociación de Coaching para PYMES, PROFESIONALES Y PERSONAS
Nuestra Asociación tiene la visión más ambiciosa en una sociedad como la actual: Democratizar el Coaching
El Coaching es una actividad relativamente novedosa en nuestro país, en nuestro entorno europeo. Para aquellas personas que desconozcan su metodología, una definición sencilla podría ser la siguiente:
“El Coaching es un proceso mediante el cual las empresas, los profesionales y las personas, obtienen desde sí-mismos, y para sí-mismos, los mejores resultados poniendo en práctica una serie de técnicas de motivación, gestión de estados internos y superación de obstáculos, que liberan todo el potencial concretándolo en actitudes dirigidas al logro de objetivos, el rendimiento y eficiencia profesional y a la mejora en la calidad de vida.”
En el ámbito del desarrollo personal o gestión de estados internos, el método se centra en la toma de consciencia y re-conocimiento reflexivo de la realidad individual y colectiva mediante la actualización de los proceso de formación de ideas, creencias y valores que conforman la identidad, allí donde se manifiesta el obstáculo vivido a nivel experiencial por el cliente o interlocutor.
En el ámbito profesional, el desarrollo y mejora de las capacidades apropiadas para abordar el logro de objetivos, se pone en práctica mediante un diálogo creativo que permite un incremento considerable en las expectativas de éxito y el máximo aprovechamiento de los recursos propios disponibles.
En el plano empresarial (directivo y ejecutivo) el Coaching habilita nuevas perspectivas para el reconocimiento, ampliación y desarrollo de actitudes corporativas y estímulos colectivos orientados a la mejora de la competitividad en el marco de una filosofía propia.
Podría pensarse que, al tratarse de ámbitos nominalmente diversos (PYMES, PROFESIONALES Y PERSONAS), la teoría y la técnica que deberán conducir a una práctica exitosa, en definitiva la metodología, es diversa. Y, ciertamente, es así, aunque debe hacerse una precisión importante en lo que se refiere a los principios, esencia o filosofía, que es común:
“Hablemos de empresas, profesionales o personas, estamos, en cualquier supuesto, ante una realidad tangible: El Ser Humano. Cada ser humano es peculiar y participa en una realidad colectiva. Ambas esferas son también algo tangible en una medida particular.”
Conocer los individuos de una empresa, el individuo que desempeña una labor profesional y al individuo que es persona, constituye la esencia para lograr un buen resultado dentro del proceso de Coaching, pues la labor del coach no debe desarrollarse desde, sino hacia, el objetivo del cliente y para ello deberá delimitar cuidadosamente, por así decir, su propia identidad.
Puede decirse que, disponer de un buen método de trabajo, ofrece un alto grado de seguridad dentro de un proceso de Coaching exitoso. La base para ese logro es, sin duda, una buena metodología, es decir, una competencia profesional en la que se combine del modo más compensado posible esa teoría y técnica que, como hemos dicho, garantice una práctica generativa y generadora para obtener mejores empresas, mejores profesionales y, en definitiva, mejores personas.
Una filosofía apropiada para ese fin deberá estar conformada por una amplia gama de conocimientos, alumbrados por una actitud especulativa y práctica. No concibo la especulación por la especulación, si no va dirigida a una virtud para mí irrenunciable: Su utilidad para el ser humano, para las empresas y para los profesionales. Tampoco considero eficiente un proceso de Coaching meramente práctico que se centra en cambios a nivel de entorno, comportamiento o costumbres. Esto genera una mejora a corto plazo cuya utilidad es recomendable en un reducido número de casos.
El proceso de Coaching arranca desde la realidad, desde la experiencia, y vuelve nuevamente a ella. En ese tránsito, el coach ayuda al cliente a descubrir aquellas cualidades que se encuentran veladas, quizás, debido a los hábitos y costumbres, ideas, creencias o valores de naturaleza esencialmente limitante.
Debe reconocerse que en no pocas ocasiones, esto es ya el primer escollo. Cuesta tomar consciencia, por así decir, que las empresas, los profesionales y, en general, todas las personas, disponen ya de los recursos necesario para mejorar y superar aquellos aspectos que más les preocupan, que más dificultan una vida plena, unos resultados más gratificantes. Esto es así porque, en cada caso, se asume en diverso grado que esos recursos, disponibles pero velados, son inútiles o inservibles. En cierto modo es una experiencia que se ha desechado por considerarla inservible, obsoleta. Sin embargo, esto no es del todo cierto, sino que en muchos casos tan sólo será necesaria, no sin esfuerzo, una actualización de ese rico arsenal oculto por el paso del tiempo, en definitiva, una adecuada reflexión y análisis minucioso de la realidad.
En efecto, el proceso de Coaching persigue desvelar esos recursos y desarrollarlos mediante su actualización. Para ello se “sondea”, valga la expresión, en esa experiencia oculta u olvidada que se muestra aparentemente incompatible con la realidad inmediata. Este proceso de actualización y desarrollo de los recursos propios, es justo decirlo ya, se consuma desde el más absoluto respeto a la naturaleza individual de cada cliente, profesional o empresa.
El Coaching no es un método psicoanalítico, de instrucción o alienación. Como hemos dicho, el proceso arranca desde la realidad del cliente y vuelve constantemente sobre ella, actualizándola. El proceso, dicho con otras palabras, se centra en y desde la naturaleza íntima y esencial del individuo. Es el cliente quien fija los objetivos, los retos o el campo de desarrollo. Es el cliente quien valora y se beneficia de sus propios resultados y es el cliente quien asume el protagonismo en esa actualización de su propia realidad personal, profesional o empresarial.
Con el fin de “respetar” esa naturaleza propia, esa identidad e independencia del cliente o interlocutor, el coach debe poseer y desarrollar una serie de habilidades sobre las que es preciso hacer, siquiera someramente, algunas consideraciones:
Personalmente, sólo se me ocurre una única forma de cumplir rigurosamente esa exigencia propedéutica del proceso de Coaching de “respetar la idiosincrasia del individuo, profesional o empresa.”:
“Conocer perfectamente en la profundidad necesaria esa naturaleza íntima y esencial.”
Dicho esto, puede concluirse que, un proceso de Coaching requiere un profesional instruido en múltiples disciplinas y versado en conocimientos y habilidades. Ahora bien, un Coaching Profesional sintetiza una persona “con algo más” que instrucción y conocimientos. Y ese “algo más”, sabe ya, no está afuera, fuera del hombre, en el infinito, sino en sí-mismo, en el Ser como es siendo. Cuando un Coach logra un proceso, en el que el diálogo se mantiene en ese respeto hacia el cliente “como un ser que es siendo”; cuando logra y disfruta de esa experiencia, puede hablarse, puede reconocerse y debe ser reconocido un “Coach Profesional”.
Este Coaching de Calidad Centrado en el Cliente ya está al alcance de todos
Bienvenidos…
José Terente-Terente
Socio-Fundador
En el libro de Levinas, La Teoría fenomenológica de la intuición, leo lo siguiente:
“Existir no significa siempre la misma cosa.
Esta última tesis, una de las más interesantes de la fenomenología, ocupa un lugar muy importante dentro de la filosofía de Husserl (como problema “nuevo”) de la ontología, que consiste en tomar como objeto de investigación no solamente la esencial del ser, sino también su existencia, preguntarse qué significa que el objeto sea…
los fenómenos subjetivos de la cosa no son sus imágenes o signos, de los que una inteligencia más poderosa que la nuestra, una inteligencia divina, podría prescindir para acceder a la cosa en sí directamente:
“Siguiendo paso a paso el sentido interno de la experiencia de la cosa material, es necesario reconocer que la cosa que se anuncia a la percepción es ya todo lo que es, únicamente en tanto que anunciada en la percepción. La cosa se brinda como el ideal que la sucesión de la experiencia tiende a realizar, pero cuya existencia consiste precisamente en ser el ideal de dichas percepciones cambiantes…Es decir:
“cada percepción singular de esa corriente contínua de percepciones, es la percepción de la cosa”
A ver:
Es decir, ¿hay un contínuo e incesante devenir? y, “en ese “constante” devenir” ¿somos? y ¿en lo demás?
O, como dice Carus
“En nuestra limitación habitual, propicia al desenvolvimiento del alma, no podemos percibir con los sentidos sino una parte insignificante de esa vida universal, en que el pasado y el porvenir están realmente presentes en todo instante actual, y en que los espacios lejanos obran unos sobre otros de mil maneras distintas. Pero gracias a ciertas modificaciones de nuestro “estado normal”, gozamos en momentos excepcionales de la facultad de percibir otros aspectos de la vida universal: Aspectos que pueden ponernos en contacto con los que están alejados, como también con el pasado y con el porvenir.”
Ese instante (momentos excepcionales) es la maravillosa naturaleza de lo súbido, un estado sublime, porque nuestro modo de captar y de apelar es predicativo (tiene un efecto de fijación)
Como si ocurriera en una constante evocación y avocación (la “y”) sería lo absoluto porque está en la evocación y en la avocación por una vez pero siempre porque:
“el sentido de la experiencia del mundo material no se agota ni en esta relación de fenómenos subjetivos ni en la unidad que constituyen (somos-estado;estamos-siendo). La cosa, en tanto ideal anunciado por las vías unilaterales de la percepción, lleva a su vez la marca de una cierta relatividad y nos remite al mismo tiempo a un ideal superior de ser absoluto.”
Se vuelve a plantear…
Ápeiron
En el caso de poder colocarnos, desnudos, al inicio, sin complejos, sin antes ni después, no fin ni principio, comenzamos sin perder de vista esa nada desde la que procedemos, en cuerpo y alma, en espíritu y virtud. Sólo, procedamos. Sólo conforme al arquetipo (arjé):
“Método de ensayo:
Vamos a poner en práctica un método para tratar de superar las dificultades de la dinámica involuntaria que nos empuja a repetir y reprimir:
Se trata de un método de ensayo porque, más bien, se está funcionado sin método. En método, en sí-mismo, es ese constante ir hacia…”
Procedemos a ponerle un nombre meramente “indicativo”:
MÉTODO INTUITIVO:
Coger un libro por azar y abrirlo por una página cualquiera. Ir a un lugar elegido al azar. Atrapar un pensamiento, una idea, al azar, que pasa por nuestra mente y desarrollarla, escribir, dibujarla o elaborar una historia en torno a ella…”
Elegir un objetivo que no queramos y trazar un plan para no conseguirlo.
Por ejemplo:
Antes de irme a dormir, escribo lo siguiente, al azar:
“me gustaría ser Pescador. Viajar y conocer. Así lo hice. Me levanté a las 5 de la mañana…”
El relato está. Todas las personas podrían completarlo.
El líder no disuelve las peculiaridades de cada miembro del equipo de trabajo:
“El Fenómeno de Liderazgo”:
“Y promovió su decisión de actuar: no le ordenó, ni le dirigió.”
El poder de lo negativo es el principio que gobierna el desarrollo de los conceptos y la contradicción se convierte en la cualidad distintiva de la razón.
¡¡¡Qué verdad!!!:
- Un hombre frente a otro: ORDENANDO
- Un hombre tras otro: DIRIGIENDO
- Un hombre al lado de otro: LIDERANDO
Hay “un método” para abordar, hacer comprensible, el fenómeno del liderazgo: El poder de lo negativo: ¿Qué es eso del “fenómeno”?
Un ejemplo: leo: “cambio la “o” por la “y”:
“El líder “nace”. Por tanto, una persona tendrá “o” no un conjunto de cualidades que le permiten ser líder en cualquier situación. De esta manera, una persona debería ser líder en todos los grupos en los que participa (familia, amigos, trabajo, etc.) siempre y cuando posea esas cualidades.”
Este es el mejor ejemplo porque muestra el error típico y clásico del empirismo:
“Se es así por lo que se tiene, posee, o se sabe tras la experiencia.”
Es un error porque, muy al contrario, intuyo (curiosa palabreja in-tu-yo: que precioso: lo que está (“in”) en tú y en yo: ¡¡¡vaya, vaya!!!); digo, intuyo que:
“Se es líder, precisamente, por lo que:
- No se tiene
- No se posee
- No se sabe, a partir, o desde, la experiencia.
El líder es una actitud, y mejor, una aptitud “informe”, puro fenómeno:
“Parece como si, lo demás, le pudieran estar constantemente mostrando cómo son las cosas. Él sólo (ni más ni menos) domina sigilosa e implícitamente, el sentido, la tendencia, el futuro de ese “hacer los demás”.
Retomo, desde este momento, dos nociones que no siempre se manejan debidamente y con corrección:
REALIDAD/ACTUALIDAD
Desde esa idea, o “a priori” que nos sirve como instrumento (todo y todos necesita un instrumento: el famoso medio, sea este objeto o razonamiento, idea o pensamiento, emoción o intuición.); En lo que respecta a lo que juzgamos conveniente e inconveniente, en una determinada situación (incluyendo-nos) resulta que, “predomina” EL PRINCIPIO DE REALIDAD sobre el de ACTUALIDAD, o, más bien, ambos de confunden, en perjuicio de este último,
¿entonces?
Por ejemplo: prevalece un “estado de cosas” que promueve, un mantenimiento de la situación (incluyendo-nos), que no una actualización (comprometiendo-nos)
¿entonces?
Bueno, esto es así en la mayoría y, si la mayoría puja sobre el “mantenimiento”, sería una locura, mayoritariamente probada, ir contra ese modo de proceder.
Sin embargo, a mí, me interesa ese “otro” modo de proceder: Voy a mi hipótesis:
Resumida:
“La dialéctica que mantenemos en sociedad se ha dilatado y, en no pocas ocasiones, la empleamos también para y en la relación con nosotros-mismos.”
Es decir, nos “pensamos” en la intimidad cómo pensamos en sociedad.
“Esto supone que, también, respecto de nosotros mismos, apliquemos los mismos principios y de mismo modo a cómo los aplicamos y entendemos en la esfera de nuestro “rol” social.”:
- Nos pasamos muchas horas trabajando;
- Pensando en el trabajo;
- Disfrutando del descanso del trabajo, de las vacaciones del trabajo…,
Es tanto tiempo y tan “intenso” que:
“HEMOS RE-DIRIGIDO nuestra vida, nuestra referencia experiencial, en muchos casos nuestra “existencialidad” hacia la dialéctica del hombre-en-el-trabajo.
Un breve párrafo aclarará lo que pretendo dar a entender y, que conste, que, en sí, no es un “problema” estar “imbuido” en el trabajo. Puede parecer contradictorio que un Coaching para PYMES, PROFESIONALES y PERSONAS, maneje semejante hipótesis teórica. Sin embargo, considero que esta reflexión siempre debe exigirse.
“…Pero puesto que la verdad es un estado de cosas (un estado del ser tanto como un pensamiento; y, también, el pensamiento es la expresión y manifestación del estado del ser), el acceso a la verdad permanece como una “potencialidad” en tanto no sea un vivir en y con la verdad.
Y esta forma de existencia está cerrada al esclavo, y a cualquiera que tenga que pasarse la vida trabajando para satisfacer las necesidades de la vida.
Consecuentemente, si los hombres ya no tienen que pasarse la vida trabajando para satisfacer sus necesidades (no tienen que gastar su vida en el “reino de la necesidad”), la verdad y la verdadera existencia serán en un sentido estricto y real universales.”
Esta es la realidad, porque es lo único que en la actualidad resulta la verdad, la verdad casi unánime y común; También, la realidad, la actualidad: la verdad, individual:
“Porque en la realidad dada, procurar cubrir las necesidades es el trabajo de la mayoría, de toda la vida de la mayoría y las necesidades tienen que cubrirse y sirven así para que la verdad (que es la liberación de las necesidades materiales), puede ser.”
De este modo, de esta forma, se cumple la “realidad unidimensional”:
REALIDAD<>ACTUALIDAD<>VERDAD
Con el Coaching, no se trata de suprimir, destruir o alterar esa ecuación (ese “estado de cosas”)
Se trata más bien de abrir esos conceptos que, como a priori, sustentan un modo formalizado de vida, que no genera felicidad, satisfacción o, en suma, que no es esa vida que se vive, sino a “breves” ratos o instantes, y en no pocos casos, refugiados en una compañía graduada-estimulante. Es esa vida que nos vive, que se “vierte” sobre nosotros empapándonos de misterios y desagrados y que, cuando estamos a punto de secarnos, vuelve, de nuevo, a volcarse sobre nuestras testas.
Lo dicho hasta ahora, no es una cuestión filosófica compleja, pero, ¡¡Vamos a ver!!!:
¿Qué es la realidad?
¿Qué es la actualidad?
¿Qué es la verdad?
Y, sobre todo, y quizás lo más decisivo:
¿Qué tipo (arjé) de dialéctica hay y existe entre y en-ellas, entre esa realidad-actualidad-verdad?
Este aspecto es clave en y para comprender nuestro Coaching:
“El pensamiento dialéctico entiende la tensión crítica entre “es” y “debe”, primero como una condición ontológica, que pertenece a la estructura del Ser mismo.”
Dicho desde el “llano”: la mente no escapa con facilidad a la dinámica sintética.
Sin embargo, el reconocimiento de “este estado del ser” intenta desde el principio una práctica concreta. Vista a la luz de una verdad que aparece en ellas “falsificada, negada o puesta en cuestión”, los mismos hechos dados aparecen como “falsos, negativos o dudosos.”
La suspensión de uno-mismo, de lo que “ahora es”, en lo que “ahora está”; en lo que tiene por verdad, e incluso “en verdad” es una insinuación para re-conocer-se, sin la cual, poco o nada se logrará, nada se avanza más allá de los círculos existentes en la esfera que nos encierra.
En esencia, se trata de recuperar la idea, el momento inicial, lo ontológico, quizás lo fenomenológico de cuanto tenemos, somos, necesitamos, etc…:
“En un renacer, siquiera por un momento y a modo de hipótesis”:
RESÚMEN:
Esta es la idea que se propone:
En Coaching:
1º.- “Los términos “ser”; “no-ser”; “movimiento”; “el uno y lo múltiple”; “identidad” y “contradicción”, se mantienen abiertos metódicamente, permanecen ambiguos y no están totalmente definidos.
2º.- Realidad, actualidad, verdad, tienen un horizonte abierto, todo un universo de significados que es gradualmente estructurado en el mismo proceso de comunicación pero que nunca se cierra. Las proposiciones son sometidas, desarrolladas y probadas en un diálogo en el que el interlocutor es conducido, y se conduce, a interrogar al “normalmente” in-interrogable universo de la experiencia y la palabra y a entrar en una nueva dimensión del discurso; además él es libre y el discurso está dirigido a su libertad y desde su libertad.”
3º.- Como en el libro de los descubrimientos, el diálogo debe “ir más allá” de lo que “es” dado. En el proceso aparecen términos que tienen muchos significados porque las condiciones a las que se refieren tienen muchos aspectos, implicaciones y efectos (y afectos) que no pueden, ni deben, ser aislados y estabilizados.
4º.- Las leyes del pensamiento son leyes de la realidad, o más bien llegan a ser las leyes de la realidad, si el pensamiento entiende la verdad de la experiencia inmediata como la apariencia de otra verdad, que es la de las formas verdaderas de la realidad: la de las Ideas. Así, hay una contradicción más que una correspondencia entre el pensamiento dialéctico y la realidad dada; el verdadero juicio juzga esta realidad no en sus propios términos, sino en términos que encierran su subversión. Y en esta subversión, la realidad lleva a su propia verdad.”
5º.- Este aspecto es necesario resaltarlo y requiere un ejemplo para su mejor comprensión: Las leyes del pensamiento son leyes de la realidad, o más bien llegan a ser las leyes de la realidad, si el pensamiento entiende la verdad de la experiencia inmediata como la apariencia de otra verdad, que es la de las formas verdaderas de la realidad: la de las Ideas
Es decir, lo real-actual-verdad, es el pensamiento como experiencia inmediata de “una cadena” de hipótesis que se enlaza temporal-mente a los hechos. Leo: “Sócrates: Ya miro, Ion, y es más, intento mostrarte lo que me parece que es. Porque no es una técnica lo que hay en ti al hablar bien de Homero; tal como yo decía hace un momento, una fuerza divina es la que te mueve, parecida a la que hay en la piedra que Eurípides llamó magnética y la mayoría, heráclea. Por cierto que esta piedra no sólo atrae a los anillos de hierro, sino que mete en ellos una fuerza tal, que pueden hacer lo mismo que la piedra, o sea, atraer otros anillos, de modo que a veces se forma una gran cadena de anillos de hierro que penden unos de otros. A todos ellos les viene la fuerza que los sustenta de aquella piedra…” PLATÓN. Diálogos. Ion. Ed. Gredos, Barcelona, 2.007. Pág. 256.-
Persona e individuo no son una y la misma cosa. El personaje es necesario, pero lo que realmente importa es el individuo. Y es así que, a menudo, ese individuo queda parcial o totalmente ensombrecido con la personalidad. Es decir, el individuo “se identifica” con la persona, el sistema de adaptación o el trato que tenemos con el mundo.
Cada profesión tiene su “persona” característica. El mundo obliga a un cierto comportamiento. Esto es necesario. Pero el peligro está en que uno se vuelve idéntico con la persona (p. eje:”el profesor con su manual; O, el Tenor con su voz). Entonces la desgracia ha sucedido: ¡¡Ya no se vive entonces más que en la propia biografía!!
Es preciso delimitar con claridad qué “personajes” nos desbordan ocupando nuestra individualidad. Son muchas las creencias que nos delimitan a nosotros de modo que, también es imprescindible invertir ese proceso. La justa e individual compensación de nuestras avocaciones y evocaciones debe traer un conocimiento mucho más amplio sobre nosotros mismos y, por ende, de la realidad que nos rodea.
Esta es mi filosofía